Tras una magistral tarde de golf adobada con siete birdies, el crédito nacional en la PGA cerró su participación a un solo golpe del campeón.
Aunque tres jugadores firmaron tarjetas por debajo de 67 golpes en el último día del torneo, Camilo Villegas fue el único con opciones claras de ganar y conquistar su primera victoria en el Tour. Partiendo de noveno, en el último hoyo del torneo, Camilo ejecutó un exquisito segundo tiro que terminó a unos seis metros de la bandera para águila. Embocándolo, Villegas sellaría su participación con sólo 65 golpes, 15 bajo el par total, y un cupo para el desempate final. Pero tuvo que consolarse con el birdie. No obstante, crece su confianza en el juego; cerrar con un sólido 31 en los últimos nueve hoyos con la presión en sus hombros, confirma que está muy cerca de brindarle al país la máxima gloria en las grandes ligas del golf. “Sólo espero seguir así”, confió el talentoso jugador colombiano a los medios internacionales.
El desempate se jugó entre el japonés Ryuji Imada y el norteamericano Kenny Perry. Ryuji cerró con un espectacular birdie en el último hoyo del torneo, mientras que Perry, veterano de más de dos décadas en el Tour y el único que hizo cuatro rondas por debajo de 70, se atenuaba con un par.
Jugaron nuevamente el peligroso Par 5 hoyo 18 de 576 yardas del TPC Sugarloaf de Duluth, Georgia. Perry tacó una salida de 295 yardas, pero su madera cinco del segundo tiro, desafortunadamente rebotó entre las ramas de un árbol y cayó en el agua. El turno entonces fue para el japonés, quien, al digerir la mala suerte de su contrincante, relevó la estrategia agresiva que tenía pensada por una jugada conservadora. Ante el inesperado suceso de su rival, desde el rough decidió jugar un hierro y entrar de tres a green. Sin embargo, un agresivo Perry casi emboca desde afuera tras su penalización, dejándose un putt de tres metros y medio para par y extender el desempate, pero que tampoco entró. Entonces Imada sentenció el final del torneo metiendo su putt para par a un poco más de un metro, alcanzando la primera victoria de su carrera en la PGA. “Este campo me debía una. Nunca había creído en el destino, pero creo que a partir de hoy sí que lo haré. Aunque nunca termine de entender la forma de actuar de los dioses del golf”, fueron sus palabras entre júbilo y sorpresa, pues el año pasado, ante Zach Johnson, perdió el desempate cuando su bola cayó al agua en su intento de alcanzar el green de dos. Tuvo que vivir un año con esa memoria, embrujado con la torpeza que impidió conseguir su primer título del Tour. Pero el destino acabó con el hechizo, lo del año pasado quedó en experiencia de aprendizaje. Imada, egresado de la Universidad de Georgia y escoltado por una gruesa multitud de seguidores que lo hacían ver más local que a su rival norteamericano, consiguió su esquivo triunfo en el TPC de Sugarloaf, un cheque de casi un millón de dólares, y 25 mil puntos para la FedExCup que lo ubican de tercero en la tabla general.
El sinsabor del finalista quedó en la garganta de Kenny Perry. Aunque aún queda mucha tela por cortar, además del torneo (no gana desde el 2005), Perry se jugaba la posibilidad de acceder a un cupo en el equipo americano de la Ryder Cup. No obstante, asciende del puesto 56 al 20 en la tabla general.
Camilo Villegas también obtuvo un ascenso interesante en el escalafón; del puesto 89 trepa al 45, acercándose al primer millón de dólares en premios en lo que va del año. Sus números y estadísticas validan que su carrera en la PGA sigue en ascenso.
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