Última actualización: Vie-04 / 12 / 2009 10:17 am
 

Adolfo Cambiaso Cero táctica y pura intuición

Por:María Paula Vergara - Fotografía EFE

El 15 de abril de 1975 en Cañuelas, Buenos Aires, nació quien años más tarde llegaría a convertirse en el mejor polista del mundo. Adolfo Cambiaso vivió su niñez con la certeza de que jugaría polo para ser el mejor y, por eso, alentado por su madre, Martina de Estrada, se encaminó a hacer realidad su sueño.

A los 12 años alcanzó el handicap de un gol, y a los 13 ya tenía el de 3 anotaciones en promedio por partido. Desde entonces, comenzó a impresionar al mundo hípico argentino cuando, con tan corta edad, ganó la Copa Eduardo Heguy con el equipo La Martina, y la Copa Campaña del Desierto. En ese momento, el pequeño Adolfito Cambiaso se imponía por encima de los demás jóvenes novatos. Y, con el triunfo, un año más tarde, del Abierto de la Copa Renault con el equipo La Martina logró levantar su handicap a 6 goles; algo que dejó mucho qué desear en las mentes de expertos y aficionados con ese repunte en tan corto tiempo.

Catapulta de goles
Después de darle al mundo muestras de su talento, Cambiaso comenzó a crecer física y profesionalmente al lado de los más grandes del polo mundial. A sus 16 años viajó a Inglaterra con el sueño de llevarse la copa de dos concursos altamente competitivos en la hípica juvenil: La Gold Cup y La Warwickshire Cup. Para sorpresa de muchos, Adolfito ganó ambas, una con Tramontana y la otra con Ellerston, respectivamente.

Con sus dos triunfos debajo del brazo, volvió a su país natal, Argentina, donde participó en la Copa El Gráfico, el Abierto de la Copa Renault y la Copa Cámara de Diputados. Para ese entonces, Adolfito Cambiaso era el polista juvenil más talentoso de toda Argentina y alcanzaba el handicap de 7 goles; que estaba a la altura de muchos polistas con una gran trayectoria en el deporte.

Sin embargo, su handicap siguió elevándose rápidamente cuando en 1992 ganó un alto número de copas y campeonatos, lo que le dio la oportunidad de jugar el Abierto Argentino de Palermo, que es estrictamente para grandes expertos. Allí, aunque su equipo Ellerstina no logró la victoria, Cambiaso sí impuso un récord. Hizo 16 anotaciones, la más alta marcación de goles por persona en un sólo partido. Eso lo disparó a la cima de su carrera con un handicap de 9 goles; una carrera que ha logrado mantener.
Adolfito siguió ganando torneos, y al parecer no había un joven talento que lo superara. Él era el único que se robaba el show, que daba de qué hablar y que era la revelación del deporte en Argentina. Sin embargo, lo que lo catapultó a ser el mejor polista del mundo fue su victoria en 1994 en la Triple Corona, ganando el Abierto de Tortugas, el Abierto de Hurlingham y el Abierto Argentino de Palermo. Así, Cambiaso se convirtió en el jugador más joven en obtener un handicap de 10 goles. Para ese entonces, Adolfito festejaba sus triunfos y sus 19 años de edad.

Carrera de triunfos
Siendo el joven polista más talentoso del mundo, Cambiaso siguió ganando copas, torneos y trofeos, pero esta vez internacionalmente. En 1995, se encaminó a conquistar la World Cup of the Americas en Estados Unidos, la Copa República Argentina, en 1996-97-98-99, la Copa República Argentina, La Queen’s Cup, el Prince of Wales Trophy, el US Open en 1999, 2000 y 2001, la Copa de Plata y la Copa de Oro en España. También fue figura en la Queen’s Cup 2000, el British Open, el Indian Empire Shield Cup, la Warwickshire Cup 2001, la Copa de Oro de las Américas 2002, el Abierto de Hurlingham en 2001 y 2006, y el Abierto Argentino de Polo 2002 con La Dolfina.
Ante tantos triunfos, Cambiaso recibió el Olimpia de Plata por ser el jugador más importante de polo de Argentina de 1997, el mejor jugador en la final del Campeonato Argentino Abierto de 1997, y el récord de 67 goles en el Abierto Argentino de Polo. Desde entonces, Adolfito se introdujo al equipo nacional de polo de Argentina en el 2002, y en ese mismo año, su equipo consiguió la victoria de la Copa Quilmes.
En el 2005, con el equipo Dolfina, que él fundó junto con los jugadores Lucas Monteverde, Mariano Aguerre y Bartolomé Castagnola, ganó el Abierto Argentino de Palermo, disputando la final contra el equipo de Ellerstina, donde anteriormente jugaba. La final estuvo bastante reñida, pues el marcador quedó 20-19, dándole la victoria al equipo de Cambiaso, donde él anotó 15 de los 20 goles del partido incluyendo el gol de oro en el tiempo adicional. Ese triunfo se repitió el año siguiente, 2006, en una final contra La Aguada.
Hoy, Adolfito es el más grande entre los grandes y, para muchos, el mejor polista del mundo. Sigue cultivando triunfos y llevando a su país motivos para sentir orgullo, pasión y efusividad por el deporte ecuestre. Destacó con sus triunfos a los caballos ‘Lili’, ‘Ilusión’, ‘Sospecha’, ‘La Osa’ y ‘Colibrí’. Sin embargo, su mejor carta es el semental ‘Aiken Curá’, el principal del polo de Argentina.

Hombre ejemplar
Adolfo Cambiaso es hoy uno de los hombres más custodiados de Argentina por su talento, sencillez y valentía. “Soy muy simple y muy tranquilo. No pretendo más que lo suficiente. Me hace feliz estar en un equipo bueno, con personas que me quieran. Jugar con los tipos que realmente me divierten y seguir viviendo hasta los 80 años, si puedo. Tener una familia y tener hijos”, dijo cuando comenzaba a disfrutar su grandeza. Hoy está casado con una de las modelos más famosas de su país, María Vásquez, y tienen dos hijos a los cuales pretende inspirar: Mia y Adolfo.

Confesiones de Cambiaso
Hoy en día, Cambiaso confiesa que le cuesta viajar a tantos torneos porque su familia es su prioridad. Considera que su esposa es la única que lo maneja y le acomoda la cabeza en medio de la calentura de los juegos.
El jugador de fútbol al que más admira es Messi porque siempre intenta, hace todo diferente y divierte en el show. Siente que entre Messi y él hay muchos parecidos en la forma como afrontan el juego y la profesión. Sin embargo, se confiesa más egoísta porque afirma divertirse más que cualquiera: “Estoy convencido de que se juega como se vive. En el polo y en la vida, soy cero táctica y pura intuición. No medito mucho las cosas. Me muevo y trabajo con gente que me entiende y me conoce”.
También manifiesta que le gustaría que el polo fuera un deporte olímpico, y que si le tocara conformar la selección argentina no dudaría en meter a su equipo a Juan Martín Nero, Gonzalito Pieres y Pablo McDonough, los mejores del momento. Sin embargo, revela que aunque le gustaría jugar en el mismo equipo con los mejores, considera que con su equipo La Dolfina podría igualmente ganarse todo. No obstante, hoy no se preocupa por eso, sino por heredarle a sus hijos el mejor talento ecuestre.
Del mismo modo, confiesa que no tiene agüeros, pero antes de un partido sí se acuesta temprano y se levanta tarde para acortar el día en espera del gran momento. Revela que dentro de la cancha no respeta a ningún jugador porque de lo contrario sería imposible enfrentarse a ellos, pero que por fuera de ella los elogia a todos. Y, aunque el polo es sinónimo de un mundo fashion y refinado, Adolfo prefiere los mates con los palafreneros y el bajo perfil con sus hijos y su esposa.
De no ser polista, sería golfista o tenista, y manifiesta sin tapujos que aún no piensa en el momento de su retiro porque no se imagina lejos del deporte que lo apasiona y le da vida. Por eso, en una entrevista para un canal estadounidense confesó que su amor por el polo nace de un reto:
“You think you control the horse, but you don't. You think that you're tough, but the horse is tougher. That's why I like it”, Cambiaso says.

“Es el más grande entre los grandes y, para muchos, el mejor polista del mundo. Sigue cultivando triunfos y llevando a su país motivos para sentir orgullo, pasión y efusividad”

Recientemente el equipo comandado por Cambiasso ganó el primer partido de la versión 115 del Abierto de Polo Argentino.

 
 

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