Con apenas media década de vida, Samuel ha demostrado ser todo un montador de equinos con los bríos y el carisma para conquistar a su público. Pronto participará en los concursos ecuestres proyectados para la categoría infantil.
Este destacado chiquillo es estudiante de prejardín del Colegio Gimnasio Campestre. El pasado 9 de enero cumplió 5 años y, notoriamente adelantado en su desarrollo, empezó sus clases de equitación en octubre del 2006, con tan sólo de 3 años y 9 meses de edad.
Sin lugar a dudas, la equitación la lleva en la sangre, ya que su abuelo y su tío paternos son equitadores y todavía practican el deporte. Además, adora los caballos y, según él, es muy relajante montarlos.
Siempre ha mostrado una especial inclinación por la equitación. Hasta el momento ha participado en revistas y su primer concurso fue el pasado domingo 27 de abril en el Bacatá. Concursó en la categoría de Asiento, y le fue bastante bien.
Sus jornadas de entrenamiento son montar todos los miércoles después del colegio y los fines de semana durante una u hora y media. Pronto participará en los interclubes programados de equitación.
Además de gustarle la equitación, Samuel está en clases de golf, tenis y natación. Igualmente, adora la música y actualmente está en clases de guitarra clásica una vez por semana. Es un niño muy activo y, aparte del deporte y la música, le encanta ir a cine a disfrutar de los estrenos infantiles.
“Amo a los caballos y es muy divertido concursar en ellos. Me encantan los concursos porque es emocionante montar frente a las personas, saludar al jurado y ser aplaudido”.