Última actualización: Vie-04 / 12 / 2009 10:17 am
 

Nuevo Golf Se habla español

Por:Carlos Emiliani A - Fotografía EFE

Las temporadas de golf del mundo se terminan con un gran sabor de boca para los iberoamericanos. Nuestros exponentes hicieron un trabajo excepcional y se llevaron la gran mayoría de los torneos relevantes.

Haciendo historia, Camilo Villegas, Lorena Ochoa, Eduardo Romero y Gonzalo Fernández-Castaño se adjudicaron en un mismo fin de semana los torneos de las ligas más grandes del golf.

Camilo Villegas – Colombia
Su mentor Rogelio González dijo hace varios años: “Por su disciplina parece que se hubiese criado en una familia oriental, como Tiger”. Con 6 años Camilo cogió su primer palo de golf y despuntó en las categorías inferiores en Colombia. Para cuando llegó a Junior ya era el mejor golfista del país, que le quedó pequeño.
En el 2004 se sacó la tarjeta de la PGA. Al principio de su carrera profesional se destacaba por su look metrosexual (vestido por el diseñador Johan Lindeberg) y su acrobática postura para leer las caídas del green, pero, en términos deportivos, era un pegador entre tantos.

Icono colombiano
La primera vez que su nombre se escuchó con fuerza fue en el Abierto Británico del Verano, donde firmó la vuelta del torneo en la segunda jornada. Acudió a la rueda de prensa ante periodistas que apenas lo conocían y uno le preguntó: “En un país con mala reputación por droga y crimen como el suyo, ¿qué repercusión tiene este logro deportivo?”. Camilo se ofendió y contestó: “Quiero a mi país y lo echo mucho de menos. Cada nación tiene sus propios problemas, pero si viniera a Colombia, vería que le gente no está disparándose por la calle”.

85 torneos y cuatro años para ganar su primer torneo
La eclosión de Camilo Villegas llegó en septiembre. El 8 se adjudicó el BMW Championship de la faraónica FedEx Cup. Fue su primera victoria en la PGA desde que sacó la tarjeta en el 2004, para la que necesitó 85 torneos.
El salto cualitativo de su juego hay que buscarlo en la evolución en los greens. Sigue siendo un gran pegador, pero además se ha convertido en un notable putteador, especialmente de distancias largas. Su caddie, Gary Mathews, lo fue también de Sergio García.
Si para ganar su primer torneo necesitó cuatro años, el segundo llegó sólo tres semanas después, en su siguiente participación. El 29 de septiembre se llevó el Tour Championship tras una furiosa remontada en la última jornada (8 birdies) y batir al español Sergio García en el desempate. A punto estuvo de arrebatarle la FedEx Cup a Vijay Singh, aunque el premio da para consolarse: 5,5 millones de dólares en un mes (3 del segundo puesto FedEx y 2,5 por sus dos victorias). Valga un dato para ilustrar que este es el año de Villegas: en diciembre del 2007 ocupaba el puesto 97 del ranking mundial, hoy ha subido 90 posiciones para llegar a ser el número 7.

Lorena Ochoa – México
El mes pasado su sequía terminó. Conservando su lugar como la número uno del mundo, logró adjudicarse el Navistar Classic, para acabar así con un periodo de cuatro meses sin un título: la racha más larga que había tenido desde su coronación como la mejor de la LPGA.
“Tuve oportunidad de ganar otros torneos antes, y ha sido un poco lento los últimos meses. Estoy feliz de haberlo logrado y ojalá que agarre buen ritmo para mantener la racha y finalizar fuerte’, dijo la mexicana.

Pelea entre americanas
Ochoa debió trabajar duro para llevarse su séptimo título del año, y sólo fue posible tras dos hoyos de desempate contra la estadounidense Cristie Kerr y la brasileña Candie Kung. La americana cayó en la primera ronda, dejando a Kung y Ochoa el honor de pelear por el título. En el segundo hoyo del desempate, la mexicana empleó 2 golpes para dejar su bola a 2 pies del hoyo para concretar un par, que sería suficiente para vencer a Kung, cuyo putt para par de 35 pies nunca cayó.
La mexicana terminó la última ronda con una tarjeta de 70 golpes, 2 bajo par, mientras que Kerr y Kung finalizaron con marcadores de 6 y 5 bajo par, manera respectivamente, pero, en el total las tres tenían 273 golpes, 15 bajo par, por lo que hubo que definir el campeonato en un desempate. No obstante, la segunda parte del recorrido resultaría ser más complicada para la mexicana.
A seis hoyos de terminar el torneo, Ochoa debió aplicar al máximo su poder de concentración, puesto que sus rivales le pisaban los talones, y no fue sino hasta el último hoyo cuando ambas lograron empatarla con un birdie. En esos momentos, el título era para cualquiera que demostrara el mejor control en el momento de mayor presión, y esa fue Ochoa. El siguiente torneo de Ochoa será el Samsung World Championship, donde es la campeona defensora.

Eduardo Romero – Argentina
El argentino se encuentra en estado de gracia con su juego, y no pierde el tiempo para aprovecharlo. Todas esas oportunidades que se le escapaban en sus dos primeras temporadas en el Champions Tour, ahora se concretan gracias a un excelente momento, que combina confianza con efectividad sobre el green para ser el mejor jugador del momento en la gira de veteranos más importante del mundo. El mes pasado le dio forma a una gran vuelta final de 66 golpes (-6), para adjudicarse con comodidad el SAS Championship (201 golpes, -15), un certamen que otorgó 310 mil dólares para el campeón.
El Gato, que cumplió 54 años en julio y venía de conseguir victorias en el Dick’s Sporting Goods Open y en el Abierto Senior de los Estados Unidos, arrancó el día como escolta, a un golpe del líder, Bruce Fleisher. Pero con una ráfaga de aciertos en la primera parte del recorrido tomó el control, y no lo soltó hasta ingresar victorioso al hoyo 54. Logró la máxima diferencia sobre el nutrido pelotón de perseguidores, 4 golpes menos que John Cook, Andy Bean, Fleisher y Kite.
En el hoyo 15, ejecutó a la perfección un putt de 5 metros para birdie y volvió a acomodarse con una luz importante de ventaja en la punta: “La verdad es que respiré después del 15. Ahí supe que el torneo era para mí”. Para que no quedaran dudas, llegó en 2 al green en el par 5 del 17 y aseguró el último birdie del día, para terminar con 3 golpes de ventaja sobre Tom Kite, y 4 con respecto a Bean y Gil Morgan, que ocuparon el tercer escalón.
Más allá de que el Gato le otorga una importancia fundamental a su buen momento con el putter, se puede decir que su notable momento es una combinación de varios aspectos. Como siempre, saca provecho de su distancia con el driver, con 295 yardas de promedio (274 es el promedio del circuito), pero en este certamen en particular, mostró una efectividad notable en los tiros al green, lo que hizo que su juego fuera completo y superior al resto.

Gonzalo Fernández-Castaño – España
Gonzalo Fernández-Castaño no ha faltado a su cita anual con la victoria, a la que ha sido fiel una vez cada una de las cuatro temporadas que lleva en el Circuito Europeo. Recientemente conquistó, en desempate, como en otras dos de las tres ocasiones precedentes, el Quinn Insurance British Masters celebrado en The Belfry, batiendo en el tercer hoyo extra al inglés Lee Westwood, quien buscaba repetir triunfo para acortar su diferencia con Harrington III en el liderato europeo.
El español, que llegó al torneo clasificado en el puesto 105 del Orden de Mérito, salió a la final a 3 golpes del campeón defensor, pero con una brillante cuarta tarjeta de 67 golpes, en la que no firmó un sólo bogey, logró igualar al jugador de la Ryder Cup con un total de 276 golpes.
En el último hoyo regular, Fernández-Castaño cayó en un búnker de calle, Westwood en la calle y Campbell en el semirough. Cuando el inglés alcanzó la plataforma trasera del green, donde estaba colocada la bandera, se convirtió en el momentáneo gran favorito, sobre todo cuando sus dos rivales cayeron en el rough. Desde allí, Campbell sólo pudo hacer bogey, pero el español dio un golpe fantástico que le permitió forzar el decimocuarto Play-Off del año en el Circuito Europeo, una cifra récord.
“Esta es, probablemente, la mejor de mis cuatro victorias”, resaltó Gonzalo con una toalla en la mano tras haber acabado en el agua tras su triunfo. Por su parte, Westwood se mostró contrariado por su swing “durante todo el día, ya que nunca lo he tenido bajo control. Di un montón de malos hierros y cuando Gonzalo la metió para par en el 12, pensé que todo estaba decidido”.

Si para ganar su primer torneo necesitó cuatro años, el segundo llegó sólo tres semanas después, en su siguiente participación. El 29 de septiembre se llevó el Tour Championship tras una furiosa remontada en la última jornada.

 

 
 

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