THE PLAYERS CHAMPIONSHIP: EL TORNEO CON LA BOLSA MÁS JUGOSA DEL AÑO EN EL PGA TOUR
El jugador sueco Henrik Stenson, cerrando con un magnífico 66 en el último día, superó el déficit de cinco golpes que le llevaba el líder, y se alzó con el triunfo más importante de su carrera.
Henrik Stenson se hizo famoso por razones que quizá nunca imaginó. Hace dos meses, era más conocido como el sueco quien no dudó en despojarse de su ropa y quedar solamente en calzoncillos para jugar una bola en un azar del Doral. Aquel día, bromeó con un: “No me iba a ensuciar. Tampoco pensé que generaría tanto revuelo lo que hice. Ahora quién sabe, quizá termine con un contrato para Playgirl.” Muy ciertas sus declaraciones pues, en sus diez años de carrera nunca había sido el centro de atracción de las noticias como lo fue con aquella imagen.
Tampoco se imaginó que, el 10 de mayo del 2009, ante la mirada orgullosa de su esposa e hija, recibiría de manos del español Sergio García el trofeo del Players Championship, el torneo del botín más jugoso del año en el PGA Tour, dejando claro que lo suyo es el golf y no el exhibicionismo.
Con una ronda final casi perfecta, sin anotarse ningún bogey en la tarjeta, Stenson obtuvo el título más importante de su carrera por cuatro puntos de ventaja. Partiendo a cinco golpes de la cabeza en el traicionero campo del TPC de Sawgrass, el jugador sueco supo aprovechar el horrible desvanecimiento del alemán Alex Cejka, sin tener que preocuparse por Tiger Woods y llevándose por delante a todos aquellos con oportunidades de ganar.
Tiger y Cejka iban en el último grupo del día. Por ello, la expectante multitud, conscientes de que no es fácil ganar jugando con Tiger al lado en el último día del torneo, tenían curiosidad de ver cómo el líder Cejka iba a feriar los cinco puntos que le llevaba a Tiger. Y sólo bastaron cuatro hoyos, poco más de una hora, para que el liderato del alemán desapareciera. Disparó un pobre 42 por la primera vuelta y cerró su ronda con un 79 que le hizo descender de la punta al noveno lugar del torneo.
Así que muy pronto las miradas se concentraron en Tiger; sus fans esperaban verlo resucitar desde atrás como lo había hecho en Bay Hill. Pero ésta vez no sucedió. Woods falló tres fairways que lo condujeron a bogeys en la primera vuelta y por la segunda no tuvo oportunidad de repuntar. Al final, para los medios sentenció: “cuando las cosas no salen como quieres en un campo como éste, con greenes tan rápidos y difíciles, siempre será complicado hacer un buen score.” Firmó una tarjeta con 73 golpes y tuvo que consolarse con el octavo puesto, su primer Top 10 en el Players desde que lo ganara en el 2001, aunque suma ahora dieciséis Top 10 consecutivos en torneos medal play en el mundo.
Stenson jugó tan bien que en el tee del hoyo 17 ya era líder y por cuatro golpes de ventaja. Muy concentrado, su única misión era mantener la bola en el campo, su tarjeta intacta hasta el final, hasta caminar fuera del green en el 18 con su hija Lisa entre sus brazos. Sobre el más importante triunfo de su carrera, el jugador sueco dijo: “este triunfo me dará la confianza necesaria para controlarme y jugar así de bien como lo hice hoy. Si lo pude hacer hoy, seguro que lo podré hacer otro domingo en cualquiera de los majors.” Henrik Stenson terminó con doce bajo el par, 276 golpes totales, y subió al quinto lugar del ranking oficial mundial de golf.
El segundo lugar, a cuatro golpes de Stenson, fue para el inglés Ian Poulter, quien cerró con dos bajo el par (70 golpes) y confesó que se daba por bien servido si terminaba por encima de Tiger.
Entre tanto, en el tercer lugar empataron John Malinger y Kevin Na. Ambos hicieron 70 golpes, y estuvieron entre la docena de jugadores que tuvieron oportunidad de ganar en los últimos nueve hoyos, uno de los finales más impredecibles y apretados del golf.
El jugador colombiano Camilo Villegas ocupó el puesto décimocuarto con tres bajo el par total.
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