Finalizados los cuatro torneos más importantes del tenis, CAPITALClub hace un recuento para documentar lo espectacular que fue vivir unas finales de infarto y ver, ante las miradas atónitas, los triunfos de los menos esperados.
Nuevos nombres fueron escuchados, bellos rostros se consolidaron, viejos campeones se reinventaron y los que entraron a la cancha seguros debieron avisparse un poco, pues el nivel que los novatos presentaron este año fue impecable y digno de un gran reconocimiento. Esto es lo que nos mantiene a la expectativa, el hambre por escuchar que nuevos talentos están derrotando a los jugadores de siempre.
Australian Open
14 a 27 de enero
La principal novedad de esta versión del torneo fue su nueva superficie True Blue Plexicushion, que ofreció al público y a los jugadores una nueva experiencia, combinando un rebote consistente, seguridad en el deslizamiento y gran durabilidad en distintas condiciones climáticas. Se estrenó el color azul, lo que impactará a quienes estaban acostumbrados al verde de las superficies anteriores. Además de esta novedad, el Vodafone Arena incorporó el Ojo de Águila, con el cual los jugadores pudieron sentirse a gusto y demostró ser muy útil a la hora de definir pelotas dudosas. Por otro lado, el público pudo divertirse esperando la resolución en pantalla gigante y el pobre juez de línea se mordió los labios.
Pero las sorpresas no fueron sólo técnicas, en el último partido del torneo se vivió una final fascinante que, paradójicamente, marcaría el camino que se vería en los torneos del año. Luego de 3 horas y 16 minutos, el servio Novak Djokovic conquistó el primer Grand Slam de su carrera, luego de vencer al francés Jo-Wilfried Tsonga, por 4-6, 6-4, 6-3 y 7-6 (2), y de haber sido el verdugo de Roger Federer –quien no vivió su mejor 2008–.
Por el lado de las faldas, María Sharapova tuvo su oportunidad reivindicatoria al dejar a un lado su humillante virreinato del 2008, y ganarse la copa tras vencer en sets corridos, con parciales de 7-5 y 6-3, a la serbia Ana Ivanovic. La rusa cató de rodillas en la cancha y le dedicó el título a la ex número uno del mundo, la estadounidense Billie Jean King, de quien había recibido un mensaje en su celular por la mañana que decía: “Los campeones aprovechan sus oportunidades, la presión es un privilegio”.
Roland Garros
25 de mayo a 8 de junio
El segundo Grand Slam del año es el mayor torneo de la ATP sobre polvo de ladrillo. Recordemos que desde hace tres años, y de manera consecutiva, el rey de París ha sido Rafael Nadal, quien luego de la histórica final argentina entre Gastón Gaudio y Guillermo Coria, no ha dejado de ganar.
Con la firme intención de derrotar lo que posiblemente será una leyenda urbana, Roger Federer llegó –presumiendo confianza, pero evidentemente nervioso– a una final que no le favoreció en absoluto. Nadal se impuso por un marcador global de 6-1, 6-3 y 6-0, tras 1 hora y 47 minutos de juego. Con esta victoria, sigue escribiendo con raquetazos de oro en el palmarés de este torneo, mientras que el suizo sigue teniendo la asignatura pendiente del Grand Slam sobre tierra batida.
Las victorias previas de Rafa sobre Federer en las finales de los Masters Series de Montecarlo y Hamburgo pesaron como una losa sobre el suizo, que nunca se encontró cómodo y cedió más terreno que nunca, dejando a los espectadores con ganas de más emoción. Ana Ivanovic demostró que su segundo lugar en Australia no fue un premio, y consiguió su primer título en un Grand Slam, al doblegar en la final de Roland Garros a la principal revelación del torneo, la rusa Dinara Safina, en dos cómodos sets (6-4 y 6-3). Así pudo resarcirse de la derrota de la temporada pasada sobre la arcilla parisina frente a la belga Justine Henin.
Wimbledon
26 de junio a 6 de julio
¡Wow! Sólo así podemos comenzar nuestra descripción del torneo, pues la final fue el partido de la historia. Tanto John McEnroe como Björn Borg señalaron que el partido entre Fereder y Nadal fue el mejor partido que han visto y fue semejante al que ellos mismos disputaron en 1981. Más de tres millones de personas siguieron un partido en el All England Club.
Tras 4:48 horas de juego y dos interrupciones debidas a la lluvia, el español se impuso en cinco sets: 6-4, 6-4, 6-7 (5-7), 6-7 (8-10), 9-7, luego de haber llegado en tres ocasiones consecutivas a la final del torneo. Fue la segunda vez tras 42 años que un tenista español consigue el triunfo en Wimbledon en el cuadro masculino. El último que se había llevado la copa en la pista central londinense fue Manolo Santana en 1966. Federer, por su parte, ha fracasado en su intento por igualar la marca de 41 victorias consecutivas en Wimbledon, que aún detenta el sueco Borg. El dominio de ambos jugadores en el tenis mundial es aplastante. En sus respectivos caminos a la final del Campeonato de Inglaterra, ninguno de los dos ha cedido ni una sola manga.
La final femenina fue una cuestión de familia, pues Venus Williams logró su quinto triunfo tras derrotar a su hermana Serena, quien, por su parte, no le hizo honor a su nombre mostrando desespero en las casi dos horas de duración del juego.
US Open
25 de agosto a 8 de septiembre
El último torneo del año sirvió como escenario reivindicativo de los héroes de siempre. Sin embargo, también fue un gran espacio para que las futuras promesas llegaran a consagrarse, como en el caso del argentino Juan Martín del Potro, quien es considerado como la gran revelación del momento.
El jugador logró llegar hasta cuartos de final seguido de una racha de excelentes participaciones en otros torneos, pero su camino fue interrumpido por Andy Murray quien, no contento con haber domado al Potro, también puso en su lugar al número uno, Rafael Nadal, pues en las semifinales le mató las esperanzas de ganar su tercer Grand Slam del año.
Recuperando un poco su estatus de leyenda, Roger Federer le recordó al mundo por qué fue el mejor durante más de 200 semanas consecutivas y en casi dos horas le mató la esperanza a Murray, coronándose así por quinta vez el campeón de este torneo neoyorquino.
En el ámbito femenino, Serena Williams regresó al podio luego de nueve años, después de darle una dura batalla a su propia hermana en semifinales y de enfrentarse en la final a la serbia Jelena Jankovic. Aunque Federer no recuperó el primer lugar del ranking ATP, Williams volvió a encabezar el listado femenino luego de cinco años.
Federer, por su parte, ha fracasado en su intento por igualar la marca de 41 victorias consecutivas en Wimbledon, que aún detenta el sueco Borg.