Santiago Robledo
Club Campestre de Medellín
Santiago Robledo tiene 12 años, cursa séptimo grado y reconoce que el esquí náutico le ha aportado grandes cosas a su vida, pues le ha enseñado disciplina, valor, fuerza y a perder y a ganar. En los pasados Panamericanos de Esquí se llevó el oro en tres modalidades.
Comenzó a practicar desde que tenía 7 años y se decidió por él porque sintió que tenía mucho talento y también porque lo apasionó, además, es un deporte que ofrece una gran cuota de adrenalina y riesgo, algo que no tienen otros.
Su hermano Alejandro y su primo Alberto Mejía, practican esta disciplina y se apoyan mutuamente para desempañarse mejor en competencia: “mi hermano me enseña a mí y yo a él, y entre los dos manejamos el bote, y considero que mi primo es un esquiador muy talentoso”.
El torneo en el que recientemente se caracterizó por su buen desempeño fue el Panamericano de Esquí Náutico realizado en el Club Campestre de Medellín con sede en Llanogrande, un triunfo por el cual su familia se siente muy orgullosa y feliz.
A pesar de su corta edad deportiva, ha participado en varios torneos, entre ellos, Abiertos, Nacionales, dos Latinoamericanos (con tres medallas de oro) y dos Panamericanos (con cuatro medallas de oro).
Entrena de martes a domingo y asegura que lo más importante no es el tiempo, sino la dedicación con la que esquía los turnos de 10 minutos. Una anécdota curiosa la sufrió cuando se encontraba entrenando arduamente para un torneo y dos días antes se le quebró el esquí.
Ahora está mentalizado en clasificar para el Mundial que se llevará a cabo en Perú en el mes de enero próximo y ubicarse entre las diez primaras figuras y poder ganar el mayor número de medallas de oro en el Latinoamericano en Republica Dominicana.
“He tenido que hacer varios sacrificios, como acostarme temprano, ir al entrenador físico para poder tener un buen rendimiento y tener una buena dieta”